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FORO NACIONAL DE RECTORES DE NICARAGUA

El día miércoles 12 de febrero, con asistencia del Presidente de la República, se instaló el Foro Nacional de Rectores (FONARE), integrado por la casi totalidad de los Rectores de las Universidades públicas, privadas y comunitarias del país.

La formación del FONARE es una consecuencia de un acuerdo adoptado en el Primer Foro Nacional de la Educación Superior, que tuvo lugar en el mes de mayo del año pasado.  Tras comprobar los señores rectores lo útil que había sido la celebración del Foro, donde con mucha madurez y altura académica se debatieron los temas más importantes que tienen que ver con el desarrollo de la educación terciaria del país, decidieron recomendar la constitución de un foro de Rectores como espacio permanente para la discusión de los aspectos más relevantes de la vida de la nación, de la educación en general y, particularmente, de la educación superior, en el entendido de que dicho Foro no sustituiría las funciones y competencias de las organizaciones ya establecidas (CNU, COSUP y FENUP).

Es con ese ánimo que se reunieron, el día arriba mencionado, 37 rectores de las universidades e instituciones de educación superior del país, creadas por ministerio de la ley o legalmente autorizadas por el Consejo Nacional de Universidades (CNU), para firmar, solemnemente, el acta constitutiva del Foro.  También participan del Foro los directores de las Academias del Ejército y la Policía.

Nunca antes, en la historia de la educación superior de Nicaragua, se había dado un paso de tal naturaleza, por lo que el 12 de febrero de 2003 señala un hito en el desenvolvimiento de nuestra educación de tercer nivel.

La existencia del FONARE contribuirá a poner las bases para el diseño de un subsistema nacional de educación superior más coherente, más nacional y con mayor pertinencia y calidad.  Conviene reproducir aquí los objetivos de esta instancia académica, que el miércoles pasado inició su andadura en la vida universitaria nicaragüense.  “El Foro, dice el Acta fundacional, por su carácter deliberativo y propositivo, tiene como función constituirse en un espacio de consulta y reflexión del más alto nivel de autoridades universitarias de Nicaragua, con los objetivos siguientes: (a) Propiciar la generación de criterios, opiniones, propuestas y planes de acción que conduzcan a un mejoramiento integral del Sistema de Educación y, especialmente, del Subsistema de Educación Superior en nuestro país. Al mismo tiempo, deberá constituirse en un cuerpo capaz de discutir y proponer planes de acción o proyectos tendientes a la búsqueda de  soluciones a los problemas más relevantes que enfrenta nuestra sociedad.  (b) Generar planes o proyectos tendientes al mejoramiento de la función universitaria, priorizando los ejes definidos en el marco del Primer Foro Nacional de la Educación Superior, o sea la pertinencia y la calidad, tratando siempre que esos proyectos involucren a la mayor parte o a todas las Universidades del país, aprobadas por el CNU”.

El Foro viene a satisfacer una necesidad, pues si bien ya existen organizaciones que representan a las Universidades públicas, comunitarias y privadas, aun no se había organizado una instancia que las comprendiera a todas y que ofreciera el espacio propicio para la generación de grandes consensos, que permitan fundamentar políticas de educación superior de largo plazo.

Indudablemente, la educación en general, y la superior en particular, representan un elemento clave en el esfuerzo para superar el subdesarrollo y la pobreza, especialmente en la sociedad contemporánea que se caracteriza por la conformación de amplios espacios económicos y mercados abiertos, donde los países solo pueden competir si dominan el conocimiento y la información que les permita elevar la calidad y el valor agregado de sus productos.  Esto implica desarrollos tecnológicos que, a su vez, requieren un desarrollo científico que sólo puede alcanzarse cuando un país cuenta con un sistema educativo de calidad, en todos sus niveles, y una educación superior capaz de formar los recursos humanos de alto nivel, es decir, la “inteligencia científica” que permitirá generar las tecnologías necesarias para ese propósito, así como graduados universitarios competentes en su especialidad pero que sean a la vez, ciudadanos responsables, críticos y participativos; profesionales capaces de manejarse en la nueva “cultura informática”, que hoy es ineludible, y que hayan sido formados para saber encontrar la información adecuada, juzgarla y aplicarla; listos para adaptarse a los cambios del mundo laboral, familiarizados con los procesos de autoaprendizaje, de manera que sigan aprendiendo durante toda su vida, e imbuídos del “aprender a emprender”, que les permita, en su momento, generar nuevas empresas y puestos de trabajo.

Los señores Rectores que decidieron constituir el FONARE merecen nuestro reconocimiento, pues al hacerlo demuestran  una voluntad decidida y un propósito claro de superar situaciones del pasado y unir esfuerzos para ofrecer al país, y particularmente a su juventud, una educación superior que se corresponda con sus expectativas y que realmente se transforme en el motor capaz de impulsar nuestro desarrollo endógeno, humano, equitativo y sustentable.

Carlos Tünnermann Bernheim.

Managua, febrero de 2003

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